jueves, 3 de enero de 2013

Historia de Moaña



La Península del Morrazo es una lengua de tierra montañosa que separa las rías de Pontevedra y Vigo. En este espacio geográfico el hombre ha ido dejado huella desde los tiempos más remotos.

Desde su situación periférica se benefició, en mayor o menor grado, de las transformaciones culturales que definieron la prehistoria europea, aportaciones llegadas con toda seguridad a través del norte de Portugal, región con la que el Morrazo se encuentra bien comunicada, y, ya en la Edad del Bronce, por medio de relaciones marítimas con el Mediterráneo y, posiblemente, de navegaciones atlánticas que comunicaban Galicia con las Islas Británicas, Irlanda y Bretaña.

Nuestros antepasados prehistóricos fueron profundos creyentes, construyeron sus monumentos funerarios en pequeñas llanuras en lo alto de las montañas en las que enterraban a sus muertos y les hacían acompañar de todo lo necesario para una mejor vida en el más allá (útiles de cocina, armas, adornos..), entre éstos se encontraron puntas de flecha y hachas datadas cronológicamente en 3.000 a. C. y cacharros cerámicos campaniforme de 1.800 a. C., lo que nos permite suponer que el monumento megalítico de Chan de Arquiña fue utilizado durante más de mil años, pues esa es la secuencia cronológica que separa la cerámica campaniforme de las puntas de flecha de base triangular. Pese a este largo período de ocupación, la existencia en su ajuar de objetos pertenecientes a diferentes momentos culturales demuestra que se produjeron profundos cambios en el hábitat y en la economía de la comarca en la transición del 3º al 2º milenio : cambia las pequeñas llanuras en lo alto de la Sierra del Morrazo por las tierras fértiles de laderas y valles ; aunque utiliza todavía las viejas mámoas, empieza a enterrar a sus muertos de forma individual en cistas ; manifiesta sus creencias a través del arte rupestre utilizando un doble lenguaje, en unos casos abierto y comprensible con el fin de reflejar ostentación social (armas) y en otros cerrado, abstracto y sólo apto para una minoría de iniciados (formas geométricas) ; además, la progresiva aparición de objetos suntuarios indica que estamos ante una sociedad desigual, menos igualitaria. 

El hallazgo a partir de 1975 de una docena de asentamientos de este período en el Morrazo, entre ellos los de Regueiriño y Fontenla en Domaio, ha supuesto un hito importante en el estudio de la prehistoria gallega. Por 1ª vez se localizaban poblados cuyo estudio permitiría aproximarnos al estilo de vida de los autores de los petroglifos. El resultado de los análisis palinológicos y estratigráficos practicados en estos yacimientos muestra a grupos humanos dedicados a una agricultura primitiva de roza y quema de bosque, a la ganadería y a la recolección de frutos silvestres , que vivían en poblados próximos al mar cuyos habitáculos se construían con materiales orgánicos, al tiempo que empleaban útiles de tradición neolítica y cerámicas técnicamente desarrolladas como la campaniforme y la denominda Penha, de influencia portuguesa (2400 a. C.).

Los primeros hallazgos metálicos en la comarca los encontramos nuevamente en este contexto, puñales y espadas de bronce - que reconocemos como modelos en los petroglifos y que funcionaban como objetos de ostentación social - guardan paralelismo con los procedentes de la cultura de El Argar (Almería), de donde llegarían en un principio a través de Portugal. A lo largo de la denominada Edad del Bronce (1800-700 a. C.) van apareciendo puñales (Hío), espadas (Meira e Hío), hachas de talón (Domaio), puntas de lanza, etc. ; pero inexplicablemente va desapareciendo todo indicio de inhumación de cadáveres, práctica que no volveremos a encontrar hasta los tiempos de la romanización

No faltan tampoco en Moaña los castros, poblados que definen la cultura castreña asociada a la Edad de Hierro. Un mayor número de hallazgos que en épocas precedentes, la ventaja de contar con las primeras fuentes escritas sobre sus costumbres (Estrabón y Plinio) y las inscripciones en las aras votivas y funerarias, no parecen suficientes para despejar las numerosas incógnitas que todavía existen sobre esta cultura. El castro mejor conocido es el de Montealegre, en Domaio, situado muy cerca del mar, fué excavado en 1927 por Antonio Losada Diéguez, a diferencia de otros poblados castreños del Morrazo, en el de Domaio se conservan los cimientos de las viviendas, de planta circular y ovalada junto con otras esquinadas, también encontramos cerámica romana y restos de actividad metalúrgica, signo inequívoco del proceso de romanización. En los castros de Los Remedios y San Martiño, aúnque sin restos de habitación, abundan fragmentos de ánfora. No así en el de As Cidades, en Meira, con escasa presencia de restos romanos

LA EDAD MEDIA

La crisis comercial europea del s. VII y el peligro creado a partir del s. X por incursiones normandas, despobló la costa e hizo perder importancia a la pesca, actividad económica complementaria desde la época romana, provocando un descenso demográfico y económico hasta que en el siglo XII el eficaz sistema defensivo organizado por el arzobispo Gelmírez garantiza la tranquilidad necesaria que posibilita la recuperación económica y la estabilidad política, como pone de manifiesto la construcción de la iglesia de S. Martiño y la de S. Xoán de Tirán. 

La comarca de O Morrazo aparece ya en el año 570 formando parte, como unidad administrativa básica, del reino gallego-suevo perteneciendo a la sede episcopal de Iria Flavia y Compostela durante toda la edad media. No obstante, a pesar del control compostelano sobre el Morrazo, existieron otras ordenes religiosas que ejercieron al mismo tiempo la jurisdicción temporal sobre zonas concretas de la comarca, que administraban como feudatarios en propio beneficio económico percibiendo rentas del lugar, así en Moaña los sanjuanistas (templarios) poseían bienes y derechos en San Martiño de Moaña y en San Juan de Tirán ; la orden del císter, a través de los monasterios de Santa María de Melón y de Santa María de Oia, tenían influencia sobre Domaio y Tirán respectivamente 

Por otra parte también el régimen señorial civil se hizo con derechos y posesiones, el linaje más antiguo del que tenemos conocimiento es el de la casa de Meira que ejerció su dominio sobre el coto del mismo nombre, fue una familia de gran prestigio e influencia entre los reyes hasta que cayó en desgracia en 1333 debido a la traición de Vasco Pérez de Meira, gobernador de Gibraltar, que entregó la plaza a los musulmanes y huyó a África, la familia Valladares adquiere sus posesiones en Meira a raíz del casamiento de Gonzalo de Valladares con Teresa de Meira, miembro de este antiguo linaje venido a menos. En el siglo XIV la familia de Soutomayor se hizo con rentas en la iglesia de San Martiño y en San Juan de Tirán ; mientras, los señores de la Casa del Rosal fundaban un mayorazgo -que garantizó la integridad y el incremento de su patrimonio hasta el siglo XIX. Durante este período estos señores de la tierra, eclesiásticos y civiles, mantuvieron alianzas y desencuentros que alcanzaron su mayor grado de intensidad durante las guerras irmandiñas : alianza de la familia Valladares con el arzobispado de Santiago y enemistad común con Pedro Madruga con la destrucción de la Torre de Meira en medio.



EDAD MODERNA Y SIGLO XX

La jurisdicción de Cangas de Morrazo ocupó la mayor parte de la península del Morrazo hasta 1833, se extendía por los actuales ayuntamientos de Cangas, Bueu, Moaña y parte de Marín, la principal autoridad emanaba del arzobispado de Santiago que tenía la potestad de nombrar juez. Durante estos siglos la parroquia es el centro de la vida religiosa, social y económica y elemento primordial de la organización administrativo-eclesiástica.

A principios del siglo XVII se produce la introducción del maíz en la comarca, la perfecta adaptación de este cereal a nuestro clima y su gran productividad, muy por encima de los demás cereales como el trigo o la cebada, lo convierten, en pocas décadas, en el cereal mayoritario superando el 90% de la superficie de la tierra sembrada, lo que ha supuesto una auténtica revolución agraria silenciosa. A partir de entonces los molinos y hórreos se convierten en elementos característicos de nuestro paisaje. El foro es el contrato típico de cesión de tierra y la base del sistema económico del que se nutren las clases rentistas, la iglesia y los señores, el minifundismo campa por sus anchas. 

A raíz de la llegada de los fomentadores de la sardina catalanes a mediados del siglo XVIII, se constata un aumento de la producción pesquera gracias a las nuevas artes de pesca como las redes de arrastre ; las estructuras de producción también cambian, el pescador abandona el sistema de quiñón (socio) y se convierte en asalariado.

Los efectos beneficiosos de este positivo ciclo económico van a traducirse, en términos generales, en un aumento de la población que progresivamente, hasta nuestros días, va asentándose en el litoral. El excedente económico va a posibilitar la construcción de pazos e iglesias: el pazo do Rosal en 1640, la iglesia de Santa Baia de Meira a finales del siglo XVII, la reforma y ampliación en estilo barroco de la iglesia románica de San Martiño.

Socialmente existían tres clases sociales: Los nobles-hidalgos, el clero y el pueblo llano, los primeros disponen de los medios económicos, ejercen de intermediarios y se dedican a negocios especulativos, al clero pertenecían los personajes más pudientes del Morrazo y ejercían una gran influencia entre los feligreses. 

Moaña fue testigo e incluso protagonista de dos acontecimientos históricos de singular importancia. Durante el combate naval de Rande, en ocubre de 1702, los ingleses saquearon Domaio, Meira y Tirán; cien años más tarde, en 1809, las parroquias moañesas participaron activamente en la lucha contra los franceses en la denominada Guerra de la Independencia.

La actual configuración territorial y administrativa del Concello de Moaña arranca en 1813, cuando la Diputación Única de Galicia delimita como términos municipales aquellas parroquias que contaban con más de mil almas. Más tarde, aprovechando el descontrol institucional, se producen diversos movimientos localistas que constituyen ayuntamientos ilegales representativos de las parroquias de Meira y Domaio, probablemente también Moaña, que querían segregarse da jurisdicción de Cangas. Hubo revueltas y en marzo de 1813 fueron detenidos los elementos más representativos de las parroquias de Moaña y Domaio. El 30 de noviembre de 1836 se publica la nueva planta de ayuntamientos en Pontevedra y Meira es la primera capital del nuevo concello. Tras varios movemientos de protesta de Domaio y Moaña, el 6 de abril de 1874 se confírma oficialmente el traslado de la Casa do Concello para la parroquia de S. Martiño (Moaña), quedando configurados los límites territoriales que aún rigen en la actualidad. 

El siglo XX se abre en Moaña con una expansión de las actividades económicas relacionadas con el mar: pesca, marisqueo, cordelerías, astilleros, extracción de piedra para obras portuarias, etc. .Este desarrollo económico del litoral, la construcción del malecón y la mejora de las comunicaciones con la apertura en 1912 de la carretera C-550, van a determinar un cambio de tendencia urbana, acelerando el tránsito desde el centro existente en San Martiño hasta el centro actual en la Praia de Moaña. La economía doméstica seguía basándose en la agricultura complementada con la pesca, pero la pervivencia del régimen señorial basada en el foro, que no permitía disponer de la propiedad de la tierra a aquel que la trabajaba, y la creciente importancia de la población asalariada y sus penosas condiciones laborales, favorecen la aparición de los primeros sindicatos agrarios en demanda de la redención foral, que se conseguiría durante la dictadura de Primo de Rivera ; posteriormente se organizan los canteros y, en torno al año 21, los marineros con su sindicato Alianza Marinera.

Durante la 2ª República(1931-1936) Moaña va a vivir su época de mayor dinamismo social: se crean nuevos sindicatos de pescadores, entre los que destaca la cenetista Solidaridad Marinera por su gran protagonismo, de hiladoras, carboneros, peones, ganaderos, etc. La conflictividad laboral jalona el período republicano comenzando con la oposición del sindicato Solidaridad Marinera al uso de máquinas en las lanchas ,conflicto entre las operarias de los talleres de hilado, el desacuerdo entre patronal y marineros en torno a la mutualidad de accidentes laborales que originó una huelga de 12 meses con graves repercusiones sociales y económicas, el conflicto de a raba motivado por la especulación en los precios de este producto, por el transporte marítimo, la huelga por el precio de la sardina en el 36...

En los años 40 se produce el bom de los barcos de ardora (hasta 90 barcos), son, sin embargo, los años del hambre y la emigración a América ; en los 50 los barcos faenan en los grandes caladeros y se instalan las primeras bateas; en la década de los 60 la emigración a Europa y la construcción de barcos congeladores con el establecimiento en Meira de uno de los astilleros más modernos y de mayor facturación de España, operan grandes transformaciones socioeconómicas, con un fortísimo incremento de la población y de construcción de viviendas. La crisis del petróleo del 73, que provocó el cierre de ASCON y una severa reconversión industrial, afectó seriamente al poder adquisivo de las familias moañesas.

BIBLIOGRAFÍA

A romanización do Morrazo / VILLAVERDE ROMÁN, Xosé Carlos.Moaña : Asociación Cultural NOS

Estudios sobor: Mámoa de Chan de Arquiña, Poblado de Montealegre, Inventario de Grabados Rupestres de Moaña / Asociación Cultural NOS

Evolución histórica da administración local de Moaña, / VILLAVERDE ROMÁN, Xosé Carlos.Moaña: Asociación Cultural Nos

El espacio de la representación: el arte rupestre galaico desde una perspectiva territorial / PEÑA SANTOS, Antonio J. de la. En Revista de Estudios Provinciais. Pontevedra : Deputación

Objetos procedentes de las excavaciones de Montealegre, / LOSADA DIÉGUEZ, Antonio. En El Museo de Pontevedra, 1943

Estudio polínico y edafológico de los yacimientos de Regueiriño y Fontenla (Península del Morrazo, Pontevedra) / AIRA RODRÍGUEZ, María José. En Pontevedra Arqueológica, 1984

Sondeo estratigráfico en el yacimiento de A Fontenla (Moaña), / PEÑA SANTOS, Antonio J. de la. En Pontevedra Arqueológica, 1984

Sondeo estratigráfico en el yacimiento de O Regueiriño (Moaña), / PEÑA SANTOS, Antonio J. de la. En Pontevedra Arqueológica, 1984

Prospecciones arqueológicas en Morrazo, / SOBRINO LORENZO-RUZA, Ramón.

A casa fidalga do Rosal (Moaña)/ GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, Xoán Miguel. Moaña : Agrupación Cultural NOS, 1992

O acontecemento irmandiño. As loitas nobiliarias e a súa influencia nos concellos de Cangas e Moaña, / VILLAVERDE ROMÁN, Xosé Carlos.

As xurisdiccións nas fregresías moañesas durante a idade media / VILLAVERDE ROMÁN, Xosé Carlos

Economía e poboación rural na Galicia Atlántica: a xurisdicción do Morrazo nos séculos XVII e XVIII, / RODRÍGUEZ FERREIRO, Hilario. Tese de doutoramento inédita (no prelo)

Cambio económico, adaptacións e resistencias nos séculos XIX (dende 1870) e XX, / FERNÁNDEZ CASANOVA, Carmen. En Historia da pesca en Galicia. Universidade de Santiago, 1998

Memorias da miña vida societaria / COSTA ALONSO, JOSÉ . Santiago de Compostela: Consellería de Pesca, 2000

Moaña: unha aproximación ao sindicalismo mariñeiro / Dionisio PEREIRA, En A CNT en Galicia : 1932-1936. Santiago: Laiovento, 1994

Moaña nos anos vermellos : conflictividade social e política nun concello agrario e mariñeiro (1930-1937) , / GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, Xoán Miguel e VILLAVERDE ROMÁN, Xosé Carlos. Edicións do Castro, 1999 

O castro de Montealegre, Moaña, Pontevedra / Roberto Aboal Fernández, Viginia Castro Hierro (coordinadores). -- Noia : Toxosoutos, 2006. -- (Serie Keltia ; 37)

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